jueves

Diario de la toma de ayahuasca II (fragmentos):
Cuando más nos alejamos, los hechos, las personas, esos momentos, comienzan a verse como a traves de un lente que todo lo deforma, todo lo vuelve lejano, brillante y sin sentido a la vez. Somos nosotros.

Escribo esto mucho tiempo después de haber hecho la segunda toma de planta:

…poca luz. Y un cantante que no grite mucho. Puede ser una trompeta con sordina media lejana. Se necesitan pocas cosas para escribir.
Quiero terminar de sacudirme los ultimos recuerdos que me quedan. Si quisieran algo màs especifico pueden ir al diario de la primer toma.

Algunas visiones/sensaciones:

Sueño con una casa que habìa en mi pueblo, màs bièn con la pared lateral de esa casa que tenìa dos ventanas siempre cerradas

Mi papà esta tirado boca abajo, va desnudo. Tiene el culo chiquito y una espalda grande y me mira pidiendome que se le ponga. Pone cara de niño bueno, como en esas revistas porno-gay donde los machos te miran directo a tus ojos…y tu pija. El està necesitando que alguien le dè algo…està pidiendo algo.

No lo escucho, no me hace ninguna seña, ni me mira. Pero yo puedo captar que uno de mis hermanos me necesita màs que otros. Y es con èl que màs me cuesta comunicarme por que estamos en momentos muy diferentes de nuestras vidas. Estamos muy lejos y algo me dice que tal vez necesite un gesto, algo que lo saque de si mismo por un rato.

En estos dos ultimos años la muerte anduvo cerca de nuestra familia, nos soplò la nuca y nos dejò màs vulnerables. A mi vieja la llevaron de urgencia y le hicieron cinco by pass, uno de mis mejores amigos pasò mucho tiempo, y sigue, combatiendo un cancer agobiante con èl que se trenza todo el tiempo en una batalla silenciosa. Mi tìa fuè fulminada por un tumor en cuatro meses. Muriò unos meses antes mi abuela, ya pidiendo por favor no querer estar màs aquì. Lo mismo mi abuelo el año anterior.
En algùn momento de la planta me reencontrè con ellos y los sentì cerca, llorè lo que no se puede en las ceremonias horrorosas de las salas de velatorio llena de desconocidos.

Vi dos caminos de manera muy clara. Ya no hay una autopista por donde uno circula sin reglas, parando en cualquier lado. Ahora hay dos opciones.

Alguien dijo, todo el tiempo estamaos proyectandonos fuera de nosotros mismos y es hacia nosotros donde debemos ir.

La experiencia de la ayahuasca no es el tiempo en que uno se relaciona durante toda una noche con la planta. Unas semanas antes de la toma uno empieza a prepararse inconcientemente, tambièn limpiando el cuerpo, durmiendo, sin drogas, ni alcohol. El momento de la toma es un punto de encuentro, èl màs alto tal vez, pero todo sigue con los dìas siguientes. La planta està muy presente después de pasados varios dìas.

Cuando pasè por primera vez por esta experiencia todo fuè mucho màs violento y corporal. Todo estaba pasando demasiado ràpido como para profundizar con algunas visiones. Eso sumado al miedo que muchas veces està allì, impidiendo que las visiones calen profundo. La primera vez nuestro encuentro habìa sido demasiado salvaje como para encontrar claridad.
En esta pasò algo distinto. Las olas fueron fuertes pero pasaron, dieron espacio a una intensa calma. Es en esa calma es donde uno puede llegar a encontrarse muy claramente con los lugares que estàn demasiado adentro.

Hubo animales, siempre los hay. Siempre estuve con los ojos cerrados pero por segundos los abrìa y pasaban luces muy cerca de mis pestañas. Tenìa que agarrarme de la colchoneta o tocarme los dedos de los pies, algo que me conectara a esta tierra.
Habìa cocodrilos, los ojos de una pantera negra que me miraban de frente, muy cerca. Por momentos la cabeza se me caìa como un zapallo que lo estàn cortando y donde tendrìa que estar mi pene, habìa una vagina enorme, bien depilada pero enorme que intentaba hablarme. Como si me invitara a sacar mi lado femenino.

“Si, estoy acà, en un barrio despoblado del gran Bs As, me llamo Nacho, tengo treinta años, hay personas a mi alrededor, me siento protegido…pero tambièn estoy en otro lugar, nadando en el inconciente, por lugares olvidados, hechos especialmente para mì…o por mì”.

Los demàs: los que toman por primera vez y se dan cuenta que estàn viviendo su propia muerte. Una muerte que segurmante los devolverà a sus cosas de todos los dìas màs grandes y fuertes. Gritan, gritan y los demàs se contagian y es un momento tenso de la noche. La planta està muy presente